9. The letter I will never send
Añorar.
Lo siento.
Es lo único que me queda después de despedazarnos hasta no existir.
Colapsé todo el flujo sanguíneo que nos unía a eso que tanto anhelábamos.
Y al mismo tiempo, no pusiste resistencia.
No me detuviste.
Aceptaste el destino que yo había creado.
Caminamos entre gritos y reclamos a un final no esperado.
Cuando estábamos ahí, al borde del risco, me miraste.
Cómo quien ve a alguien que espera que todo sea un sueño.
Nos desvanecimos en la oscuridad, la luz que me habías dado, me dejó sola.
Y mi brillo que te iluminaba, se apagó en la penumbra.
Lo siento.
A-
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Ahora si te estoy mirando