Son 9.
Tanto ha pasado.
Tantas palabras que pudieron quedarse como un recuerdo.
Y no lo hubo.
El periodo de creatividad e inspiración entró en receso. Suspensión total.
Opté por gritar. Opté por llorar. Opté por callar y dejar que todo eso explotara. En mi. Dentro.
No de esa manera placentera que tanto estaba buscando.
No.
De la otra. La que se come poco a poco tus entrañas. La que pasa factura cuando los años pesan.
Una mañana de mayo, volvió.
Hoy.
¿Se quedará? Probablemente.
¿Alguien lo sabrá? Quizá nadie.
Aún hay tantas cosas por decir. Metáforas por escribir. Deseos encriptados.
Volví.
A.