martes, 30 de septiembre de 2014

Requiem por los 26.


One two three four...

Casí como el inicio de una melodía. Ese momento en el que los distintos músicos, comienzas a afinar cada instrumento. Previamente estudiado. Con todo el conocimiento necesario para desempeñar la labor de, a través de partituras, notas músicales, matemáticas y física, crear un sonido. Y, en conjunto, hacer un "requiem". 
Mi requiem.

No es que me esté muriendo, pero como dijo sabiamente alguien (algún día en algún lugar) "cada segundo que pasa, nos alejamos más del momento de nuestro nacimiento, y nos acercamos más a la muerte". Así lo hago yo, así lo hacemos todos.

Las etapas de mi vida han sido tan variables y distintas. Cambiantes constantemente. He tenido la paz de un intro de piano, y lo desgarrador de un solo de violín. Me he estremecido con la gravedad de un contrabajo, y he llorado amargamente ante un violonchelo. 
He sido el "Claro de Luna" de Debussy, y he sido la "Sonata Claro de Luna" de Beethoven. 
He sido el "Adagio" de Albinoni, y he sido "El Lago de los cisnes" de Tchaikovsky.
He bailado y sentido el "Vals de un minuto" de Chopin. 
Hoy, soy el "Requiem de Verdi" y el "Requiem de Mozart".

Estoy enterrando un circulo. Estoy cerrando unas puertas. Estoy cerrando ventanas.
Le estoy poniendo fin, a un año más. 364 días. 
Estoy en la espera de la nueva yo, que es más que hoy y menos que mañana. 

Algunas veces, recorro mi vida con los ojos cerrados. Después de subir al cielo y tocar el infierno. 
De un vaivén de emociones. Dudas y constantes preguntas. Respuestas perdidas. Encontrarme, perderme. Hacerme la perdida, o la encontrada. De no saber a dónde ir ni porque estar.
27 años me llevo finalmente creer en lo que quiero. Necesitarlo y estar detrás de él constantemente.

Esto no es para ti. Esta vez no es para ellos. Ni para aquellos.
Esto es para mi. 
Para quien escribe lo que no habla.
Escucha lo que no dice.
Hoy vamos a ser luces y música.
:) Debussy






jueves, 31 de julio de 2014

Our last resort.


"Never leave someone who touches your soul more than your body".

Eso fue lo que nos hicimos.
Eso es lo que hacemos.
Tocamos nuestras fibras más sensibles de la manera más poética, melódica.
Dejamos que nos inundaran las palabras y recorrieran los kilómetros que nos hicieron luces.
Nos volvieron puntos pequeños en el firmamento, brillantes. 
Únicos.


Visibles ante nuestros ojos, ocultos para los demás.
Día a día las letras se acumularon creando baúles de historias que no vivimos.
Pero las experimentamos. 
No es necesario explicar cuando, no es necesario decir cómo, eso sólo se dio.
Como una casualidad causal. Como un accidente de tráfico destinado a suceder.

Dejamos en cada hoja una parte importante de nuestra existencia. Digo nuestra porque la hicimos mutua.

Conocimos ciudades, paisajes, y muchos cielos. 
Los conocimos sin estar ahí. Los sentimos. 


Las conexiones. 
Cada vez, me sorprenden más esa complicidad que tenemos escondida de los oídos de los demás.


Te vi en el crepúsculo, me viste en el mar.
Nos vimos dentro del bosque.
Y aunque estamos aquí, tan lejos, siempre será tan cerca.

Nos llevamos dentro.
Nos llevamos en la piel. 

Nos quedaremos con frases, con palabras, y fotografías.
Es lo que tenemos.
Es en lo que nos convertimos.




miércoles, 16 de julio de 2014

Las otras drogas.

Para Jesús Gallegos.
El mejor amigo que nunca tendré.

Nuestra historia se cuenta en explosiones.
Es el Big Bang creando partículas existenciales.
Se cuenta en estrellas que se apagan y se convierten hoyos negros.
Se escribe con el sudor de una noche de baile y techno.
Es el viaje en auto que siempre hemos deseado.
Es inhalar polvo de estrellas de tú mano. De mi vientre.
Nuestra historia es el final de un mal viaje con el inicio de un cuento de hadas. Lento. Como las libélulas. Como la felicidad pequeña y rosa.
Es el click del revolver que nunca vamos a disparar.
Es mi desesperación. Es tú angustia.
Es contar nuestros placeres en las espaldas de los amantes, más nunca en las nuestras.
Es despertar una mañana dentro del oceano de lagrimas que no sabemos de donde salió. Es caminar sobre el agua con el Oasis detrás persiguiendo nuestros sueños rotos.
Es cubrir cada herida con poemas que intentan sanar la saliva.
Son los aros de humo emanados de tú boca y depositados en la mia.
Es ser complice de mis más ocultos dolores y pensamientos.
Es el intercambio de Neruda por Sabines.
Es controlar mi paranoia a través de tus palabras que son golpes cibernéticos. Es Beth Gibbons seduciéndonos. Es Beth Gibbons dándonos latigazos. Son las guitarras y los sintetizadores. Son los acordes. Son los solos de Jimmy Page. Es saber lo que somos, lo que nos hizo. Es el pasado que nos unió. Es el desamor. Es el amor. Mutuo. Propio. Mío. Tuyo.
Son las aves.
Son las letras. Las letras.

Si alguna vez alguien me pregunta dónde te conocí, responderemos que fue en oraciones que no se han escrito. Fue en braille. Fue en el cielo. Fue en el universo paralelo. Ahí, donde solemos habitar.

sábado, 5 de julio de 2014

Fly me to the moon.

Me senté a escribirle al viento.
Me senté a escribirle al tiempo.
Me senté a escribirle al pasado.
Le dedique unas palabras al presente.
Y puse los puntos suspensivos del futuro.

Me senté con toda la disponibilidad de llenar el papel con letras que nadie nunca entiende.
Sólo yo.
Sólo él.

Me senté a escribirte a tí, querido.
Por lo que fuiste y ahora eres.
Por la esperanza que finalmente se deshizo.
Me senté a escribirle a mis fantasmas.
Fantasmas que en su momento amé, en su momento temí y ahora sólo les sonrío.

Esto es para tí.
Para él, para ellos.
Esto es para todos.
Aquellos seres que me mostrarón todo lo que ahora sé.
A mis amores fugaces. A los que acompañaron mi soledad, y a los que se encarnaron en mi existencia.
Por los que recorrí escenas. Por los que imagine vidas. Por los que vi el infierno. Por los que me hicieron tocar el cielo.
Por los que enfriaron mi existencia, y por los que calentaron mi cabeza.
Por los lejanos, por los cercanos, por los imposibles, y por los que me negué.
Por los que me tuvieron a su lado, y sólo me contemplaron.
Y por los otros, que aprovecharon cada milimetro de mí.
Por los que me enseñaron la lujuria del alma, y a los que les enseñé mi lujuria.
A ellos, que se cruzaron en mi camino, nos alejamos y nos volvimos a encontrar.
Nos encontramos.
A ti, por el encuentro.
Porque aún recuerdo todo como si hubiese sido hoy. Hace rato. Una mañana. Esa mañana.
Porque fue el mejor reencuentro.
Porque apesar de todas las heridas, cicatrices, rupturas, caidas al vacio, la habitación obscura,
la constante negación, el existencialismo, aquí estoy.

Le escribí a todos, para escribirte a ti.
Encontré tu canción.
A dónde quiero que me lleves.
http://youtu.be/-1BAxySK7OM

A.

jueves, 26 de junio de 2014

Skinny love

No soy una chica de cabellos largos.
Ni flores sobre ellos.
No soy una chica de vestidos.
Ni sandalias.
No bailo bajo la lluvia alegremente.
Ni pinto mis uñas de colores.
No leo novelas románticas.
Ni escucho música indie.
No camino como si brincara sobre nubes.
No tengo una libreta llena de recortes. Ni incontables amores.
No soy una chica que se tira sobre un campo de margaritas.
Ni amo el té.
No voy a festivales.
No hago pinturas. No descubro el mundo.
No tengo cigarrillos en mis bolsos.
No uso zapatillas.
No creo en el infinito del amor.
No duermo en sabanas blancas.
No cocino magnificamente. Ni hago pasteles.

Soy absolutamente todo lo contrario a las chicas que nos rodean.
Soy la versión femenina de un niño pequeño.
Me gustan los videojuegos y las groserias.
Los dulces y la mala comida.

Me gustan los verbos.
Me gusta hacerte verbos.
"Quiero que me atardezcas por siempre".

miércoles, 14 de mayo de 2014

Waterfalls


Seamos.
Un conjunto de palabras.
Una historia sin contar.
Sin final.
Seamos adjetivos.
Seamos verbos.
Seamos oraciones incompletas e inentendibles.

Existimos.
Como entes que deambulan por las noches.
Que se encuentran en la cama.
Que amanecen.
Que se mutilan, y se respiran.

Estamos.
Porque somos algo, que no es nada, pero se simplifica en todo.

Sin titulos. Sin nombre. Sin formalidad.
Sin ser. 
Nos resumí en dos palabras.
Tu. Yo.
Tan mío.
Y tan tuyo. 
Es nuestro. 

martes, 22 de abril de 2014

Trotamundos.

Me llevó un poco de tiempo entenderlo.
Más bien, mi poca experiencia no me hacia pensar que eso fuera necesario.
La búsqueda incansable de la felicidad.
¿Por qué queremos serlo? ¿Por qué nos gusta sentirlo?
El termino por si solo, resulta confuso y se bifurca en cientos de caminos. Como todo, en esta vida, la felicidad es de perspectivas.

A veces pensamos que teniendo salud, dinero y amor, la felicidad se puede palpar fácilmente. ¿Y cuando no?
¿Qué queremos?

Una vez, alguien me preguntó qué era la libertad para mi. Más allá de los derechos que tengo como ciudadana, más que todo eso, libertad no es dejar de ser esclavo o quitarte las cadenas, no es tener más derechos, no. Para mi la libertad es poderme parar en la cima de una montaña, y sentir como el aire atraviesa mi cuerpo. La libertad es tomar un camión sin un destino previo y que le lleve lo más lejos. Libertad es poder viajar. La libertad es volar, volar como humano. Maravillarte de cosas que otros no ven. De imágenes llenas de colores y de texturas. Libertad es poder cruzar las fronteras y culturas. Libertad es ser capaz de dejar todo atras y empezar de nuevo.
Ser libres nos hace felices.
Mental y fisicamente.
Ser libre de emociones nos hace tocar la felicidad.

Nunca antes había sentido la felicidad por medio de otra persona. Como tú.
Que tú libertad siga inundando el mundo de sonrisas y de felicidad.

A.