jueves, 30 de mayo de 2013

Extraño como los colibris y los tiburones.

El miedo clásico de lo desconocido.
A llenar el vacío con pensamientos cargados de analogías paganas.
Aunque todo se ve tan bien, siempre hay un "por qué" y "yo".

Pensé que estaba lista.
Creí que podría pasarlo.
Pensé que existía una excusa.
Y no.
No la encuentro.
No la veo.
Y me pierdo.
Mejor desaparesco.
No estoy.
Ya me fui

lunes, 13 de mayo de 2013

Deep cut



Un día, descubrí que las palabras eran una de mis cosas predilectas. 
Que si invertía mucho tiempo en ellas, era porque comenzaban a gustarme, y más allá de eso, me sentía enamorada a ellas. 
Buscaba su estética, y fonética.
Que al pronunciarlas me provocaran diferentes sensaciones.
Que la belleza de sus sonidos me siguiera atrayendo.
Y luego, la rareza de las mismas. 
Me convertí en una buscadora compulsiva de palabras que nunca antes hubiese escuchado. Que fueran únicas.

Así encontré "Saudade".
Hermosamente creada, para describir un sentimiento que resulta indescriptible, así como su traducción es intraducible, y entonces... 

<Expresa un sentimiento afectivo primario, próximo a la melancolía, estimulado por la distancia temporal o espacial a algo amado y que implica el deseo de resolver esa distancia>

Resulto ser que si existe algo que pueda definirnos, es eso.
Eres mi "saudade" de invierno, que llego a la primavera.
Que cada día me grita por dentro si todo esto se materializará o quedará en pensamientos. 
Que busca la forma de que todo sea más corto o que el tiempo no exista.
Y la distancia, la puta distancia se acorte.

O que todo pase.
Que se acabe más pronto.
Aún con el infortunio de saber, que no sucederá.
Qué entraste tan fácil, pero que me llevará una eternidad dejarte ir.


lunes, 22 de abril de 2013

Estupidez primaveral.

"And I'm too connected to you".

Para ser real, para existir.
Para que se materialice.
Para que pueda olerte.
Para dejar de soñarte.
Ansío tocarte.
Ansío tenerte.
Y extrañar tu piel.

"It's all an illusion".

Una mala.
Una muy mala.
O tal vez es tan buena.
Exquisita.
Perfecta.
Como tus ojos y tus labios.

"Apparently nothing, nothing at all".

No hay más dónde no debe de haber más.
Ni se necesita buscarle, porque no lo hay.
Aunque lo desee insistentemente.
Sólo no hay.
No es lo que quiero.
Ni lo que necesito.
-¿Qué es lo busco?
La nada.

Antes los ojos de la tragedia.
Sólo esperar.
Esperar a que el mundo decida alinearse.
A que abrace la cordura.
Y abandone la locura.
Esperar a que deje de llover.
O a que se oculte el sol.
Sólo eso.
Esperar.

jueves, 21 de marzo de 2013

En Dos

"I've become ...   impossible". 


Quiero estar contigo.
Sin que nada nos detenga.
Lograrlo de alguna manera.
Los dioses de las conexiones decidieron unirnos.
En paralelo.
En vías distintas.
En usos horarios divergentes.
Soles que se esconden y lunas que aparecen. 

La capsula de la felicidad  ha crecido.
Se sigue desarrollando en cada palabra que se escribe.
En cada beso que no  nos damos.
Los ojos verdes que se cierran apresuradamente para encontrarme.
Sin el fantasma que la última vez decidió alejarme.
Un centímetro.Un metro. Diez mil kilómetros. 


Hablo conmigo misma sobre el destino final.
La melancolía del futuro que no sucede
y que no pasará.

-Me estoy convirtiendo en un abismo.
-¿En un abismo? Más bien un agujero negro.
-En la inmensidad que tanto me asusta.
-Eres lo que temes.

En ti o en él. En ellos o el circulo contiguo de personas.
Ven más allá de lo que yo intento.
"Las estrellas no brillan igual para todos".
-Mi cielo está obscuro.
Eso explicaría muchas cosas.

Me sostengo del insomnio.
Me alimento del sonido que emanan las ilusiones ahora fracturadas.
Respiro para las notas que aún no han nacido. 
-"Me dueles más que un cover mal hecho".
-"Me dueles más que confundir trance con uk garage".
Y la espera me carcome las entrañas.
Derrite mis costillas, perfora mi espina. 
Será demasiado tarde.
Tarde como no aparecer en el café.
Como dejar consumir un cigarro y olvidar darle la última calada.

Llámalo despedida.
Tú sí, dile bienvenida.
Es que es ambos.
Te digo adiós y te digo hola.
Te doy la espalda y te abrazo.
Las cadenas que me sostenían hoy decidieron romperse.
Y aunque estoy cayendo el en infinito.
Por primera vez, sonrío. 

martes, 19 de febrero de 2013

Hacerle el amor a tu existencia.

"... bañarme en los colores de tu energía, 
masturbarme con tus recuerdos. 
Quiero perderme en tu interior". 

Y no de una manera sexual, no tanto como tomar tu cuerpo
y dejar que me tomes.
No satisfacer esa necesidad biológica de, ahora, ya placer mundano.
Conocer uno a uno tus poros. Respirar tu aliento insistente sobre mi espalda.
O renunciar a todo aquello que consideramos inapropiado, para en la oscuridad
de la recámara, hacerlo parte de esa lucha. Esa guerra de cuerpos sudorosos.
Que se exploran, que se mutilan, que se rasguñan y muerden. Insistiendo en
encontrar el punto de calor, que provoque una bomba nuclear y destruya
todos los pensamientos de odio y amor, y nuble nuestras mentes. 

No.
Porque no estoy buscando eso.
Y tú tampoco. 
Lo que quiero, es que me permitas entrar a lo más putrefacto de tu pensamiento.
Y estando ahí, sentirme cómoda. Besar cada una de tus ideas, de maneras que nadie
nunca lo ha hecho. Explorar tus miedos y angustias. Mojarme con tus sueños e ilusiones.
Internarme en los conductos dónde creas las más obscuras fantasías. Ser parte de tus utopias.
Esas que escondes de la sociedad.

Quiero liberarte y que me liberes.
Que seas uno.
Que seamos uno.

jueves, 24 de enero de 2013

Monólogo.


La confusión de sentimientos al rededor de mi cabeza. La televisión de fondo. 
La música en el mobile. La música en la laptop. El perro que aúlla. 
Mis dedos en los teclados. 

Y ahí viene. El vomito verbal.

Empezar por la decepción. Porque ahora no entiendo que era lo que había, que era lo que me hacías. Esa burbuja mágica que inició una noche de invierno y ahora, hoy, explotó. 
Y luego irnos a la indecisión. Que me causas al mirarte, sobre lo que quiero y a dónde voy.
¿Es que realmente te quiero? ¿te necesito? ¿qué deseo? 
O sólo eres eso, un deseo, un berrinche otoñal que se ha prolongado por la dificultad de tenerte a mi lado.
Y cuando imagino que te tengo, todo es monótono y aburrido. 
O más bien pongo excusas a la felicidad que ya no conozco y que he olvidado. La que ahora le temo. 
Le temo perderme en el cielo lleno de nubes que rebotan de un lado a otro. 
O me temo a mi. 
A el mal necesario que sé que soy. 
A mi propia ambivalencia e impulsividad.
A mis viscerales y enfermas decisiones. 

Porque aunque no lo creas, te estoy protegiendo. 
Sé lo que soy.
Sé lo que hay en mi.
Sé como se terminará.
Sé cuando acabará.

Y prefiero deshacerme sola en el vacío existencial.
A arrastrarte a mi mundo. 

domingo, 16 de diciembre de 2012

Mañana, quizás.

"O cuando tengas tiempo".
"Después de que termines tus labores".
"Cuando te mejores".
"No te preocupes, yo tampoco podía". 
"No era urgente". 
"Entiendo, a veces esas cosas pasan". 
"Descuida, tal vez no era el momento".
"Si claro. Lo sé, pasé por eso".
"Me imagino, el tráfico".
"Si, vivimos ahora demasiado de prisa, que el tiempo se nos agota".
"Eres una persona ocupada. Suponía eso".
"No hay problema, a mi también se me estaba olvidando".

Hice ya la lista, de las posibles respuestas que sé, tarde o temprano, terminaras diciéndome, para justificar tu ya, injustificable falta y/o excusa. 
Pero que aún así, esperanzada, estaré ahí. Mirando a las personas que pasan a mi alrededor, buscando con ansia tus ojos entre la multitud. Y aunque sé. Porque realmente lo sé, que tú cabeza flota sobre parametros que no conozco, me gusta la banal y estúpida idea de "tal vez, está vez, si llegará".
Y lo harás, un día después, con una frase tan bien escrita y analizada, para que al momento no pueda refutarla, tan sólo diga "mañana, quizás", y en ese momento, tanto tú como yo, sabremos que ya no habrá.