miércoles, 1 de julio de 2015
Harvest Moon
Dejaste de luchar.
Dejaste de escuchar.
Recorrías las calles como si fueran olas. Sólo te dejabas llevar.
Perdiste el sentido del aire.
Ya no saboreabas la música.
Te estabas desvaneciendo...
Esa mañana, apresuradamente, te pusiste las calcetas. Le diste unos tragos al café más amargo, y no secaste tu cabello.
Saliste como si hubiese alguien esperando abajo.
No había nadie.
Caminaste, esperanzada, a escuchar la palabra que te iba hacer retroceder. Que te haría iniciar todo. Que le devolvería el calor al corazón que estaba más que quebrado. Que habías parchado una y otra vez, porque eres una romántica empedernida.
Porque una parte de ti, quería que eso pasara. Querías ver, aunque sea por un momento, que existía la remota posibilidad de que todo tu cuento de hadas se volviera realidad. Que si había un principe, que si eras la musa, que si había algo. Lo que sea. Que vivía algo entre esa maraña de ropas tiradas, sábanas, libros, música y videojuegos. Algo más allá de sólo buena compañía. Querías creer.
Querías creer lo que siempre habías negado.
Sin embargo, lo único que oiste, fue el ruido de los autos a la distancia. La soledad del viento en los árboles. Algo se rompía. El sonido de un cristal, que no era cristal.
Una ranura más, cuarteado de nuevo.
Volviste la cabeza, pensando que estaría ahí, gritando por ti, aclamando por ti. Pidiendo tu regreso.
Vacio.
Se escurrieron unas lagrimas.
Respiraste profundamente, y una vez más, lo dijiste "no me quiero volver a enarmorar".
martes, 5 de mayo de 2015
jueves, 5 de febrero de 2015
We feel.
Lo que se fue y lo que está cerca. Lo que nos alegra y lo que nos derriba.
Las sonrísas que se escapan y las lagrimas que viven.
No importa qué, no importa cómo.
Pero hay que sentirlo.
Con pasión y destrucción.
Desgarradora y adulteradamente.
Que nos embriague y nos nuble.
Prefiero sentirlo todo, aunque me quede sin nada.
A estar eternamente vacia.
lunes, 29 de diciembre de 2014
Resoluciones.
Si cerramos los ojos y contamos hasta diez.
Si apretamos los labios mientras deseamos no pronunciar las palabras que ya están ahí.
Si nos secamos las manos sudorosas por tantos nervios que ahora tenemos.
Si tan solo no fueras tú.
Si fuera él.
Si fuera nadie.
Si tan sólo me hubiese dejado llevar por los elogios.
Si tan sólo no existieran los hubiera.
Sino existieramos.
Me voy a la cama pensando en lo que es.
Deseando lo que no existe.
Con dudas que crecen en mi mente.
Con un corazón que no sabe a donde debe de ir.
Y con un nuevo deseo.
D-e-s-e-o.
Ese que no quería (ni quiero). Pero ahora necesito.
Con otro año más que se me ha ido de los dedos. Se me escurrió en los ojos, y me ha dejado los labios secos.
Con nuevos misterios que no quiero descubrir. Con menos palpitaciones y opaca.
Simple. Transparente. Insípida.
Sin agradecimientos.
Ni arrepentimientos, porque ya no podemos hacer más.
Sin esos ojos. Sin mis ojos. Sin sentidos.
Sin nada.
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Poisons.
Un sueño profundo.
Como lo hacen aquellos que las respuestas las encuentran agotadas.
Cuando ansias y deseas que el mundo se calle.
Para que no me escuchen.
Me dio nuevas esperanzas
Y nos despedimos de espaldas.
A ese beso, que tanto anhelo.
A los labios que deseo.
Al calor de lo que no veo.
A encontrarle.
Y que me encuentre.
miércoles, 22 de octubre de 2014
Todas las canciones hablaban...
De mi.
De nosotros.
Dicen que una persona es dificil, pero realmente es más fácil de lo que se cree.
Alguien por si solo, se olvida.
Lo que no olvidas es con lo que lo asocias.
Música, por ejemplo.
¿Has recorrido una calle nueva estando enamorado?
Eso es lo que no olvido.
El olor del parque, y la forma de la calle.
La canción que sonaba en mi cabeza mientras estabas ahí.
O cuando volteamos al atardecer y dijiste que el cielo era rosa.
Y eramos Nathan Fake, desplazandose por las nubes.
Tampoco olvido la mañana de Nine Inch Nails.
Ni las sabanas perfectamente blancas, y dijiste que eran como mi piel.
O Beth Gibbons que me recuerda a cada momento
el beso que despacio me diste en la obscuridad de la azotea.
Ni ese amanecer detrás de las cortinas grises, que nos vió por primera vez.
Después de toda una noche donde tus labios pronunciaron las palabras más bellas
y yo sólo pensaba en lo sexy que te veías hablando sobre David Lynch.
Y Ada con sus zapatos rojos, estaban de fondo, embellezando nuestros oídos.
Esa mirada, que me traspasó el alma, mientras León Larreguí decía
"mientes bien, no me puedes lastimar".
Tus ojos me invitaban a volar.
Porque The Weeknd, me decía que yo era todo lo que necesitabas.
Cuando la madrugada nos dejo ser libres, a lo lejos de la ciudad,
tus manos que me invadían y Disclosure apareció en mi teléfono.
Ese día que perdimos todo y nos hicimos uno, cuando Lulu Rouge me dijo
que tenía que seguir pensando en ti.
Y esa rídicula "onza de rebote", que me presentaste cuando lo único que
nos importaba era no dejar de bailar.
La vez, que perdidos entre cigarros, alcohol y demás, nos repetimos
millones de ves que Simple Red sabía lo que teníamos, y sunrise no dejaba de sonar.
Cuando con lagrimas en los ojos, me dijiste, que todo iba a estar bien,
que ibamos a estar bien y Hilight Tribe me hizo sonreír.
Y finalmente el día, en el que volví a mi casa, después de dejar tu auto, y lo unico que pensaba era que Everything but the girl tenía razón. "I didn't know I was looking for love until I found You".